2013/01/06. LECTIO “EPIFANÍA DEL SEÑOR”.

Lectura del libro de Isaías. 60,1-6

Lectio: composición gráfica utilizando los motivos principales de la vidriera de la parroquia de la Natividad de Nuestra Señora en Moratalaz, Madrid ¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira: las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti. Y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora.

Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá.

Vienen todos de Sabá, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor.

Salmo responsorial. 71,1-2.7-8.10-11.12-13.

R./ Se postrarán ante ti, Señor, todos los reyes de la tierra.

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.
R./
Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra.
R./
Que los reyes de Tarsis y de las islas
le paguen tributos;
que los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones;
que se postren ante él todos los reyes,
y que todos los pueblos le sirvan.
R./
Porque él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres.

Carta del apóstol san Pablo a los Efesios. 3,2-3a.5-6

Hermanos: Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor vuestro.

Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la Promesa en Jesucristo, por el Evangelio.

Lectura del santo evangelio según san Mateo. 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: –¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.

Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos pontífices y a los letrados del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: –En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta:> «Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel».

Entonces Herodes llamó en secreto a los Magos, para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: –Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo. Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.

Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor.

MAGOS. FIESTA DE LA EPIFANIA DEL SEÑOR

Epifanía significa manifestación. Hoy Jesús se manifiesta a unos magos venidos de oriente. El mensaje principal es que Jesús no ha venido a manifestarse sólo a un pueblo escogido, sino a todos los pueblos de la tierra. (Universalidad de la fe). Los magos de oriente representan a los pueblos paganos que llegaron a la fe. Nos lo cuenta san Mateo (2,1-12).

Para nosotros tiene muchas enseñanzas, pues está escrito como un proceso de fe que todos debemos recorrer para llegar a vivir el encuentro pleno con Dios. Acompañemos a los magos en este proceso de fe, en 8 etapas.

  1. LA INICIATIVA LA TIENE DIOS:
    No deja de enviar mensajes a sus hijos. En realidad hay muchas estrellas. Unos las ven o se fijan en ellas y otros no. Estrellas de Dios son las personas y los acontecimientos agradables y adversos. Lo difícil es ver la mano de Dios en todos ellos. Los magos vieron la estrella y en ella sintieron que había un mensaje de Dios.
  2. SE PONEN EN CAMINO:
    No basta ver la estrella. Hay que actuar. No basta saber el camino, hay que ponerse a caminar. Para seguir los planes de Dios hace falta dejarse seducir por Él. Eso es la fe. Es necesario un gran deseo de Dios lleno de amor. Como el anciano Simeón. Aunque no sepamos cómo se puede llegar, como les pasaba a los magos. No fue fácil. Es necesaria la perseverancia. Ellos siguieron con alegría el camino hacia el Señor.
  3. LA ESTRELLA DESAPARECIÓ:
    No todo es fácil en el camino hacia Dios. Suele haber dudas y temores, tentaciones de abandono. Todos los santos lo han sentido. Hay momentos de sentir la oscuridad de la fe, hasta ser como una “noche oscura”. Pero Dios nunca nos abandona. Debemos seguir teniendo esperanza en Dios que está siempre con nosotros. Debemos reflexionar y orar.
  4. Y PREGUNTARON:
    En el camino hacia Dios, cuando vienen las dificultades, podremos encontrar en la Iglesia personas que nos pueden ayudar. Seamos valientes y consultemos. Los magos acudieron a una persona equivocada, Herodes; pero a través de él, Dios les ayudó, porque vio en ellos una buena voluntad. Herodes tramando maldades, les quiso engañar. Pero la fe siempre triunfa del mal. Dios permite las dificultades, en cuanto pueden fortalecer la fe. Ahora Dios les habla a través de su palabra escrita: “El Mesías deberá nacer en Belén”. Y contentos los magos salen de Jerusalén camino de Belén.
  5. APARECIÓ DE NUEVO LA ESTRELLA:
    Dios parece que se esconde, pero termina consolando. Para aquel que confía, siempre vuelve la estrella. Y con la estrella vuelve la alegría. Las pruebas en el espíritu se parecen a la oscuridad de la fe. Pero cuando viene la claridad, por obra del Espíritu divino, el alma ha madurado y se siente fortalecida y alegre. Dios siempre es luz y quien persevera en su búsqueda termina encontrando la luz en su espíritu. Para ello es necesaria mucha humildad y mucho amor.
  6. Y ENCONTRARON A JESÚS:
    Con la ayuda de la estrella que se puso encima de la casa donde estaba Jesús, llegaron felices los magos a Belén. Entraron donde estaba el Niño, con María, y le adoraron. Jesús debe ser el final de nuestra búsqueda espiritual. No sería fácil reconocer a Jesús, pues ellos buscaban a un rey. Le reconocieron por tener un corazón limpio: “Los limpios de corazón verán a Dios”. Hay que tener alma de niño para poderse compenetrar con Jesús: no ser esclavo de la violencia y tener mucho amor en el corazón.
  7. Y LE OFRECIERON SUS DONES:
    Incienso, que es la oración. Mirra, que es la aceptación paciente de los trabajos y dificultades. Oro, que es el AMOR. El principal don es la adoración. Es el ofrecimiento de todo nuestro corazón, de todo nuestro ser.
  8. Y SE VOLVIERON POR OTRO CAMINO:
    Quien ha conocido a Jesús debe cambiar a un camino de mayor justicia, paz y amor. No sabemos si los magos del evangelio eran reyes, ni siquiera si eran tres, lo importante es que buscaban verdad y la encontraron en Jesús. No el camino de Hedores que representa el poder, el mal, el pecado.

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