Confirmación del Grupo de Adultos 21-12-2013

Y llegó el esperado momento.

Ayer sábado día 21, en la misa de las 19.30, concelebrada por el vicario D. Alfonso Lozano y nuestros sacerdortes Felipe y Cele, fueron confirmadas 7 personas y unas 20, renovamos nuestra confirmación siendo conscientes tras el proceso que quisimos vivir de que hemos dado nuestro sí a Jesús, en plenas facultades.

Esto al menos nos hace darnos cuenta de lo que no pudo ser cuando fuimos confirmados en serie, sin apenas idea e incluso a veces con prisa.

Tras la Eucaristía, se presentaron los futuros confirmandos y se leyó el compartir de los recién confirmados y quienes renovamos y les acompañamos.

Destacaré algo en este compartir, sabiendo que no es siempre posible resumirlo todo:

Hemos finalizado nuestra andadura como grupo, habiendo vivido juntos muchas experiencias de crecimiento:
Alegrías, tristezas, enfermedades, despidos de trabajo, jubilaciones, nacimiento de hijos, fallecimientos, risas, nos hemos recomendado libros los unos a los otros.

Hemos fortalecido nuestra fe reaprendiendo sus valores y hay quien la reencontró tras años de haberla perdido.

También aprendimos que Dios puede perdonarlo todo y que su misericordia es eterna.
Que está en los hermanos y que compartir los problemas con los demás, hace que pierdan intensidad.

La celebración estuvo llena de esa energía que flota en estos ambientes especiales seguida de mucha alegría y deseo de vivir el momento.

Los confirmandos fueron pasando con sus padrinos junto al vicario y recibían el sacramento según la fórmula establecida en este caso y los que renovábamos también tuvimos un signo. Permanecimos al lado de ellos, un poquito atrás.

¿pasamos página? No, yo prefiero decir: Terminamos capítulo.
Nos toca ahora, sabiendo que no nos veremos en las reuniones que teníamos, intentar y buscar el roce y tratar de vernos siquiera para saludarnos y si fuera posible, charlar un poquito, recordando lo vivido y con deseo de seguir cuidándonos.

A este informador, le queda el corazón lleno de nombres que al recordarlos, le traen las imágenes de esas personas que aprendió a querer porque ellas mismas se lo facilitaron: Inés, Alfredo, Julita, Nunci, y tantos otros.
Éstos eran nombres menos conocidos pues había otros miembros de recorrido anterior.

Tras la presentación de los futuros confirmandos y el compartir del grupo de adultos, resumido más arriba, llegó un momento que a este informador le agrada mucho:

El ágape.

No sólo porque la creatividad viaja a los locales parroquiales en forma de alimentos muy variados y distintos que provocan la tentación pese a no tener mucho apetito. Pero como digo, lo importante es probar estas creaciones acompañado de las personas a quien se desea ver. Pasearse por los corrillos charlando con todo el que se pueda.

Yo, apreciado lector, vivo estos momentos con matices que quiero contarte:

La comunidad se ha habituado tanto a mi ceguera física, que cuando no puedo andar por los corrillos, basta pedirlo para que un amable brazo se te ofrezca y cogido a él, busques a quien deseas ver, pero también en este trayecto, puedes encontrarte a personas no buscadas en ese instante pero igualmente deseadas, aunque no las hayas buscado. Es ese deseo de abrirme y compartir el que me hace recibirlas igualmente.

Estos acontecimientos, siempre dejan poso y para digerirlo hacen falta unas horas o algún día.
Cuando terminó el ágape, todo se fue normalizando, se empezó a recoger poco a poco y la gente empezó a despedirse para marcharse y este informador, se puso a pensar en ti, querido lector, en la forma de hacerte vibrar o al menos aproximarte a lo que te cuenta, no escatimando cualquier imagen que te pueda servir.

Mi experiencia de vivir en comunidad, con todas sus crisis, que nos suceden cuando hay recorridos muy largos, cuando cambian las personas y la vida, cuando uno mismo cambia, es la de haber recibido un regalo que no se toca, va dentro y se goza y para ayudarte a entender, te dejo aquí un proverbio chino que refleja también mi sentir a este respecto:

Si caminas solo, irás más rápido. Si caminas acompañado, llegarás más lejos.

Feliz Navidad para todos y que no olvidemos pedir a Dios que Jesús pueda nacer en cualquier circunstancia que vivamos, buena o mala y que tal vez podamos ayudar a que nazca en nuestros entornos con sencillez, tomando distancias de lo negativo y si no nos dejan acercarnos, transmitamos serenidad.

Carlos Canalejas informando para la web parroquial.

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