Curso litúrgico para lectores de la Palabra 17-05-2015.

Lector: ¿Alguna vez has leído la Palabra en tu parroquia, en el ambón del altar, ante la asamblea?
Esta asamblea está formada por gentes varias, cada cual, de su padre y de su madre, cada quien, con sus circunstancias.
Voy a contarte incluso con la ilustración de un documento que dejaré al terminar la publicación, cómo se desarrolló este curso, pero primero, voy a darte, como me suele gustar hacer mi visión propia:

Aunque los recursos mentales son similares, leer la palabra no es por ejemplo leer una obra de teatro o libro cualquiera.
Ignoro qué siente un no creyente al participar, tal vez por compromiso o por simple respeto en una Eucaristía donde tenga que leer. Indudablemente puede hacerlo como los creyentes, pero he aquí una diferencia que te hago notar según mi experiencia:

El lector no creyente puede estar leyendo un texto literario de mayor o menor belleza; incluso puede disfrutarlo.
El creyente, hablo basado en mi propia experiencia, además, prepara en su interior lo que va a leer solo con esta pregunta sincera:
Señor: ¿cómo quieres que lo transmita? Dale a mi voz todo lo necesario para que esta palabra que voy a proclamar, llegue lejos y no sea para mí algo que se olvidará en archivos guardados. Siquiera que me salpique una pizca.
Tras esta oración es cuando entra el resto de recursos mentales, cada uno pondrá lo que le sirva. Siempre según mi propia experiencia, mis recursos son: visualización del lugar donde leeré, muy importante para tomar seguridad y luego, interiorización de lo que se va a leer. Puede ayudar lo que significa para el lector lo que va a leer, si le dice algo o mucho eso que va a proclamar.
El siguiente paso es prestar la voz y los sentimientos a lo que se va a leer. Que no parezca que leas, sino que lo que pasa por tus ojos o en mi caso por mis dedos, no se note sino que sea como si contaras a la asamblea la Palabra, suelo recomendar, sean cualesquiera los canales por donde te entre.
La voz ha de ser potente, pero no para gritar sino con volumen y cuanto más claro se proclame, mejor. Importante también las pausas.
Una larga pausa ayuda a la asamblea a centrar el pensamiento y a quien proclama, además de esto, a tomar aire y prepararse para proseguir con la energía necesaria, desplegando todo su don hasta el final del texto.
Aunque no es lo mismo leer una carta, un profeta o un salmo, como lector vocacional que soy, pienso que es la naturalidad personal lo que le pone la sal a la Palabra, contar la palabra según brota pero con la instrucción necesaria como la que recibimos hace unos meses.
Fue entre los días 23 De enero y el 6 de Febrero del presente 2015, impartido por Andrés Huertas.

Muy importante es que en las parroquias se cuente con un grupo de lectores o que quien va a leer se haya preparado la lectura y lo comunique previamente. De este modo dejarían de existir lo que yo llamo para poner un poco de humor los caza-lectores. Son quienes conducirán la celebración de un día concreto y que apurados buscan entre la gente alguien dispuesto a proclamar. Este hecho puede hacer que la calidad de las proclamaciones no sea la adecuada con lo cual, la Palabra no calará como se espera.

No te diré más querido lector. Te he dejado mi experiencia personal como lector de la Palabra pero en este documento que viene a continuación, podrás conocer con más detalle lo que se hizo en este curso.
Pienso que a lo mejor, hasta te apuntas a uno próximo.
Si me entero con tiempo, te avisaré, por si no eres de esta parroquia para que contactes y te informes de la posibilidad de apuntarte.

CURSO DE LECTORES (Trabajo de taller)
ARCIPRESTAZGO DE Ntra. Sra. De MORATALAZ.

. Tomamos conciencia de la “Cultura del RUIDO Y SUPERFICIALIDAD”.
– Ante nosotros las mujeres y hombres que desean “otra experiencia”.
– Vienen abrumados por “otra información”, T.V., Radio, prensa.
– Están permanentemente solicitados, seducidos por las ofertas.
– Salen del imperio de lo “efímero”, de lo que no permanece.
. Somos constructores del ENCUENTRO, de la COMUNICACIÓN:
– Con DIOS a través de su PALABRA, con los HERMANOS y con los SACRAMENTOS.
INSTRUMENTOS
# MATERIALES: tomamos conciencia…
#PERSONALES: los recordamos….
– EL CUERPO: Todas sus formas de manifestación… Importancia de la postura corporal, las manos, la mirada, la distancia del medio.
– LA VOZ: depende de la “respiración”, si es posible hacer la respiración diafragmática.
– Cuidado con la entonación y los estados de ánimo, se perciben con mas frecuencia de lo que pensamos.
– LOS TONOS: alto, medio y bajo. Hemos de armonizarlos con los TIEMPOS LITÚRGICOS, con la temática de las lecturas, con lo que celebramos.
PRÁCTICAS DE LECTURA
* NARRATIVA: El Antiguo Testamento, los profetas, historias y sapienciales.
* SALMOS: práctica responsorial: salmos graduales, los responsorios largos, no memorizables.
* LAS CARTAS, la literatura íntima.
* LA PROCLAMACIÓN: los EVANGELIOS.

“Para promover la participación activa, se fomentarán las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, la antífonas, los cantos y también las acciones o gestos y posturas corporales. Guárdese, además, a su debido tiempo un silencio sagrado”.(S.C. 30).
“Los ritos deben resplandecer con una noble sencillez: deben ser breves, claros, evitando las repeticiones inútiles: adaptados a la capacidad de los fieles, y en general, no deben tener necesidad de muchas explicaciones” (S.C. 34).

Publicado por Carlos Canalejas, del equipo de redactores de la web parroquial.

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