Julio 2013. Compartiendo Convivencia en Monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos)

El pasado 24 de Julio, un grupo de 14 personas de la Comunidad partimos al monasterio de San Pedro de Cardeña, en Burgos. Hemos estado 5 días conviviendo con la Comunidad cisterciense y compartiendo con ellos la Liturgia de las horas y la Oración.

En ella hemos descubierto cómo formamos parte de una Iglesia Universal que ora por todos los hermanos y que, a través de los rezos y cantos busca la paz y el encuentro con Dios, pero también el sentirse doliente con todos los necesitados del Mundo.

Allí supimos la noticia del suceso del tren de Santiago de Compostela y no dejamos de orar por los fallecidos, los afectados y sus familiares.

Además, como grupo parroquial hemos tenido reuniones para compartir a la luz del material que se ha trabajado también en el campamento de la parroquia. De este modo, también podemos sentirnos una Comunidad diversa, plural y rica en dones; y que puede orar y vivir la Fe en diferentes lugares y momentos. El material nos ha permitido ahondar en las cualidades de la Fe guiados por los personajes y pasajes del Antiguo Testamento.

Para todas las personas que hemos ido, esta experiencia ha supuesto una gran oportunidad para buscar el encuentro con el Señor de manera personal y Comunitaria, además de poder conocer y compartir más de cerca con la comunidad de los monjes.

Nos sentimos profundamente agradecidos por su acogida y cómo nos han cuidado y damos gracias a Dios porque siempre nos espera en la oración allá donde le busquemos y le escuchemos.

1 respuesta a Julio 2013. Compartiendo Convivencia en Monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos)

  1. Yo es la primera vez que he tenido la oportunidad de asisitir al retiro del monasterio y quiero compartir mi experiencia con la comunidad.
    Ha sido grandemente enriquecedora, porque ya sabemos que a Dios se le puede encontrar en todas partes, pero cuando te ves dentro de unos muros milenarios y piensas que antes que tú han orado allí, durante siglos, muchas más personas y sobre todo, monjes dedicados a eso; a rezar por todos hombres, se siente una paz interior indescriptible.
    También se experimenta un gran gozo al convivir con otros miembros de la parroquia, sintiendo que nos une la misma causa, la de llegar al conocimiento pleno de Dios.

Puedes escribir un comentario

NOTA: Los campos marcados con (*) son necesarios para poder escribir un comentario. Por favor, escribe datos reales, para que podamos ponernos en contacto contigo si fuera preciso. Gracias.