Año 2012

A LA MEMORIA DE ALICIA, LA DAMA DE LA TORRE.

In memoriam…

composición gráfica sobre CUBA, logotipo del proyecto CUBA y faro del Malecón en La Habana

Ésta es la historia de Alicia, una anciana que ya pasó a conocer al Padre Dios y que tuvimos la oportunidad de conocer en años anteriores.

Está escrita por quien se encargaba de su cuidado a través del grupo de Cáritas que acompañamos.

Es una historia más de las que esconde la ciudad de La Habana, una historia de tantas que tienen los ancianos que allá se atienden, y el mejor testimonio que hoy podemos ofreceros. El mejor porque no es nuestro, nuestros testimonios tras varios viajes ya los habéis escuchado.

Éste surgió de la impotencia y la tristeza de quien la conoció y cuidó en el grupo de Cáritas, poder ayudarla con un refrigerador nuevo, la leche, algún alimento más y compañía le hizo sus ultimos días un poco más llevaderos.

Los agentes de Cáritas saben que no pueden solucionar todos los problemas de los ancianos, ni su soledad del día a día. Eso es a la vez una cruz y un empuje para ellos, para no desnimarse y seguir rezando a un Padre Dios que saben cercano a pesar de todo.

Y lo saben cercano también a través de nuestra ayuda, acompañamiento y visitas anuales. Esto es algo que nos desborda allá, parece mentira que tan poco sirva para tanto… es el milagro de los panes y los peces junto a los bienaventurados vivientes de hoy.

Tan sólo añadir en este año la acción de gracias porque sí que hemos percibido frutos en este proyecto.

Los ancianos, aunque marcados por la edad y la precariedad, están muy bien cuidados. La ayuda que prestáis es mágicamente administrada y sus necesidades van cubriéndose en la medida de lo posible.

Desde allá reiteran el agradecimiento por la ayuda material y espiritual, por la ropa y por las oraciones.

Su petición a nosotros y al Padre es que continuemos en este acompañamiento. Incluso los ancianos que viven y perciben la muerte cercana, piden que continuemos con la ayuda a los que puedan venir detrás.

Queremos dar gracias a Dios por esta Comunidad, por el grupo de Cáritas de Cuba y por los ancianos que a través de nosotros vosotros atendéis y cuidáis.