89 agentes de pastoral enviados a llevar la Luz de Dios al mundo

Desde hace ya unos años cuando llega el momento del Tiempo de Adviento, en nuestra Parroquia nos planteamos lo que llamamos “El envío de los Agentes de Pastoral”. Nos preparamos para recibir la Navidad, el Nacimiento de Dios-con-nosotros, con un acontecimiento que nos ayuda a descubrir que Navidad no es posible si no nos implicamos cada uno de nosotros hoy y ahora. Ese acontecimiento es sentir que se nos invita a ser anunciadores del Reino de Dios, a participar en la labor de llevar la Buena Noticia del Amor de Dios a todo el mundo. Es comenzar un nuevo Año Litúrgico con unas energías nuevas y renovadas

Envio Altar

Envio Altar

 

El envío de Agentes de Pastoral comenzó siendo el descubrir que Dios sigue contando con cada uno de los que eran enviados en el momento presente. Cada uno en un área concreta de las líneas Pastorales de la Comunidad. Por eso se iba realizando a lo largo de los tres primeros domingos de Adviento. El primer domingo eran enviados los Agentes de Pastoral de la Acción Caritativa y Social, el segundo domingo los Agentes de Pastoral de Liturgia y el tercero los Agentes de Pastoral de Catequesis. Reconocer los pilares de toda comunidad, las tres acciones que dan vida en nuestra familia: encontrarse con nuestros hermanos más débiles; encontrarse con Dios en la Celebración y la oración, y profundizar en esos encuentros con la catequesis. Así también se reconocía a las personas que eran y son invitadas a participar en esas labores.

Desde hace unos años, el envío se hace colectivo y así este año, 89 agentes de pastoral de la Parroquia de la Natividad de Nuestra Señora en Moratalaz, fueron enviados a hacer visible la Palabra de Dios.

Con el templo repleto de personas, fueron nombrados uno a uno los 89 enviados de este año, entre los nombrados gran variedad de edades (desde 18 hasta 84), de experiencia (para algunos su primer envío para otros muchos más años), lugares de misión (catequesis, ministros, economía, liturgia, acción social, apoyo escolar, San Egidio, Embarrados…), si bien un sentimiento común, la satisfacción por ser parte de una Comunidad viva como es la de la Nati. También se percibían ganas de seguir creciendo y de ir logrando que aquellas personas que, por lo que sea no han sentido la llamada de Dios, puedan llegar a tener la oportunidad de vivir en primera persona la transformación que se produce cuando esa llamada se escucha. Y también una responsabilidad, la de saber lo que significa ser enviados para representar a esta comunidad allí donde estemos y en todo momento.

Y ahora algunos testimonios:

“Para algunos de los que fuimos llamados, el envío ya forma parte de nuestros advientos desde hace muchos años. De hecho, algunos fuimos enviados por primera vez en 1992. Cada año es una experiencia nueva. Mi vida no es igual que la del año pasado, tampoco los lugares y destinatarios a los que soy enviada, y lo que es más importante, mi capacidad de escucha y de respuesta a la llamada necesita renovación constante. Mi “sí” del año pasado, no sirve para éste… tiene que ser nuevo. Esto del envío suena a poner en el mundo los dones que Dios me ha regalado, para hacer creíble que Dios nace y viene para todos los hombres y mujeres. Y en la celebración, me resonaron las palabras que uno de los enviados dijo a principio de curso: cuando pasamos varias veces por el mismo lugar, tenemos que aprender a vivir desde “las manos vacías”. Se refería a esa expericia de vaciar nuestras manos de lo que ya nos sabemos o nuestras ideas o nuestras capacidades, y dejarlas vacías para que Dios las llene y eso sea lo que ofrezcamos a los demás. Y cada uno, en aquellos lugares de nuestra vida en los que, como decía la canción que cantamos, queremos ser sal y luz.” Beatriz

“Os imagináis una Navidad sin que se dijera: “Sí, aquí estoy para hacer tu voluntad”. Pues esto es el envío, al menos para mí.

Después de haber vivido envíos desde el año 1994, como poco, este año sigue siendo un acontecimiento importante. Este año vuelvo a descubrir algo nuevo en Él. Además de decirme a mí mismo, eh, que ya toca renovar el que sigues implicado en la labor de Dios, he descubierto que hay muchas personas que no son nombradas en el envío y en cambio son enviados también. Que sin que muchos se enteren ellos también dicen SI, HAGASE TU VOLUNTAD.

Este año, para mí ha sido descubrir a tantos y tantos que dicen sí sin que se les vea, sin que se les nombre. Dios cuenta con todos, con cada uno y eso me hace sentir parte de una gran familia. Gracias a todos por decir en este año 2017, AQUÍ ESTOY. Este año, siento que nuestro envío solo es posible si lo hacemos como María y con María.” Jose

El envío necesita de un descubrimiento de la Persona que te invita, que te llama a ser enviado, DESCUBRIR QUE EL MISMO DIOS CUENTA CONTIGO, pero también necesita de TU VOLUNTAD PARA DECIR “SÍ”.

“Comparto aquí unas líneas sobre mi experiencia y mis sentimientos en el envío del pasado domingo en la parroquia de la Natividad. Al principio estaba un poco nervioso porque no sabía que tenía que hacer ni donde situarme, pero en cuanto empezaron a nombrar a la gente fue mucho más fluido. Cuando recibí la luz de Cristo y me coloqué junto al resto de miembros enviados de la comunidad sentí algo muy especial, me sentí enviado a algo importante por Dios y por el el resto de la comunidad, que precisamente el día del envío está que no cabe un alfiler. Considero que fue un buen empujón para afrontar con energía y espíritu lo que queda de curso de catequesis y espero poder transmitirlo de la mejor forma posible a los chavales de catequesis.” Nacho

El día del envio para mi es uno de los días más importantes vividos en comunidad. Para mi es esa llamada de Dios a servir en esa comunidad donde Él me ha puesto, sobre todo para gastar y entregar mi pobre vida, ya tan limitada, pero con la certeza de llevando a Dios por delante, siempre útil. Ese día me siento especialmente familia comunitaria, y siempre me sorprende los mas de  80 servidores llamados por nuestro nombre.

“Llevo 15 envios y todos son nuevos. Cada año tengo mas claro el proyecto de Dios en mi vida. Hace 17 años me quede sola y tuve que vivir esa soledad para entregar mi vida a Dios.” Amelia

Las palabras de la consagracion «este es mi cuerpo entregado por todos», (desde el respeto al sacerdocio) las hago mías. Yo también como Jesús quiero desde mi limitación de vida, entregarla para todos,  mi familia, mi comunidad, mis amigos, las personas que el señor pone cada dia en mi vida. Es un regalo de Dios este deseo.

“Hasta ahora solo había experimientado un “mini envío”, cuando durante el campamento de hace 2 años fui uno de los elegidos para acudir en representación del campamento estable a ver a los integrantes del volante. Al principio no fui consciente de lo que suponía, hasta que estando allí, me di cuenta que no estaba como Miguel, sino como representante del campamento estable, para acompañar en la importante Celebración del Lavatorio de pies. Esa experiencia, me hace ser consciente de la importancia del envío, no se trata de solo de poner al servicio de los demás mis dones, sino de ser representante de esta maravillosa comunidad allí donde vaya.” Miguel

Envio asamblea

Envio asamblea

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