Domingo 3 de febrero: ¡Así es el amor que Jesús anuncia!

Jesús sigue anunciando el Reino de Dios en Nazaret. En el Evangelio del domingo pasado vimos cómo todos se quedaban admirados con el anuncio del mensaje de liberación para todos los hombres y mujeres. Y hoy escuchamos cómo las dudas y la furia de los mismos provocan el deseo de despeñarlo.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas.  4,21-30.

En aquel tiempo comenzó Jesús a decir en la sinagoga: -Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.

Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: -¿No es éste el hijo de José?

Y Jesús les dijo: -Sin duda me recitaréis aquel refrán: «Médico, cúrate a ti mismo»: haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm.

Y añadió: -Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado más que Naamán, el sirio.

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

(El resto de las lecturas las podéis leer aquí)

¿Qué les pasó? Que no fueron capaces de reconocer el mensaje de Amor que Jesús anunciaba. Se fijaron más en los orígenes de Jesús, sólo vieron al hijo del carpintero (conocer) y no al Hijo de Dios (reconocer) enviado por el Espíritu Santo. Se debieron de poner furiosos al escuchar que la liberación no era sólo para los que cumplían la ley y los que estaban allí, sino para todos y sobre todo para los que vivían al margen, como la mujer viuda y el hombre sirio. El Amor del que nos habla hoy Jesús, es el amor que se describe en la Carta a los Corintios.

El grupo de Adolescencia 1 hoy nos ayudó a escuchar de una forma diferente cómo es este Amor. Mientras escuchábamos la carta a los Corintios, cada uno de los chicos nos mostraba en un cartel las características de ese amor que no pasa nunca: es comprensivo, servicial, no tiene envidia, no presume, no es mal educado, no es egoísta, no se irrita, no lleva cuentas del mal, no se alegra de la injusticia, goza con la verdad, disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites…

Es un Amor que nos hace nuevos y nos libera.

En su bienvenida nos dijeron que hoy las lecturas estaban escritas para nosotros, y así nos han invitado a vivir algunas de estas características del amor durante la semana: nos han entregado un papel con un trocito de esa lectura para recordar que estamos invitados a anunciar el mensaje de Jesús AMANDO.

Así es como nos ama Dios a cada uno de nosotros, con ese Amor eterno (de Ain Karem) que hemos escuchado en la canción de Comunión.

Avisos:

  • Viernes 8 febrero a las 20:00: Cena contra el hambre
  • Domingo 10 febrero: Campaña contra el Hambre de Manos Unidas
    • colecta especial para el proyecto que asume nuestra vicaría
  • Sábado 30 y domingo 31 de marzo: convivencia grupos catequesis

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