Consejo Pastoral Parroquial

I. ¿QUÉ ES EL CONSEJO PARROQUIAL PASTORAL?

El C.P.P., además de una estructura fraternal de corresponsabilidad, ha de ser un organismo eclesial, integrado sobre todo por laicos, parroquial e instrumento pastoral de servicio, ante todo, para la evangelización.

Es el organismo que, en comunión con la Iglesia diocesana, intenta realizar la unidad de los sacerdotes, religiosos/as y laicos; y asumir la responsabilidad de la misión de la Iglesia en el ámbito de la comunidad parroquial.

El C.P.P. ha de ser la expresión del crecimiento y madurez eclesial de la comunidad. Representa a la comunidad parroquial, no la sustituye. Si en algún momento se rompiera el diálogo entre el Consejo y la Asamblea parroquial, aquél correría el riesgo de convertirse en una estructura de poder arbitrario o en una simple “camarilla” de amigos desconectada de los problemas reales de la parroquia.

El C.P.P. es un organismo:

PERMANENTE:
Compuesto por miembros estables durante el plazo que establezcan los estatutos. Los miembros del C.P.P. deben renovarse periódicamente.
REPRESENTATIVO:
De toda la comunidad parroquial, en lo posible; de los diversos sectores sociológicos que la integran. El C.P.P., ha de ser como la imagen o el reflejo de toda la Parroquia.
CONSULTIVO:
Pero teniendo en cuenta que la expresión “voto consultivo” debe recobrar todo su prestigio. No se puede consultar para seguir actuando arbitraria o caprichosamente. Algunas de sus decisiones pueden tener valor deliberativo. También puede, en algunas ocasiones, ser el órgano ejecutivo de sus propios acuerdo.
SERVIDOR:
De la comunidad y de la comunión eclesial en el ámbito parroquial y en relación con el arciprestazgo, la zona y la diócesis.