HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA

En nuestro cuarto domingo de Adviento ya sentimos cerca la presencia de Jesús en el pesebre y los niños del grupo de postcomunión nos han preparado una celebración de agradecimiento profundo a María.

Hemos encendido la última vela de la corona de adviento y tenemos la cuna llena de las faltas de todos nosotros, porque nos hemos querido vaciar regalando nuestros pecados a Jesús para que pueda transformar nuestras vidas. 

En las lecturas de este 4º domingo de adviento, hemos visto como el rey David quiere construir un gran templo a Dios, pero él le dice que no quiere grandes construcciones, sino que el verdadero templo que quiere es nuestro corazón: nosotros mismos somos piedras vivas para construir su templo, para crear su familia y cambiar la sociedad. 

En este cuarto domingo de adviento, Dios quiere que nos fijemos en María, como modelo de sencillez, lucha y aceptación de la voluntad de Dios. Sin María y José, la historia de la salvación no habría podido ser como Dios la imaginó y ambos dieron su SÍ para que todos tuviéramos un futuro y un sentido en la vida. 

María nos ayuda a acoger las mismas palabras que ella acogió y de la misma manera que ella lo hizo. El ángel le dijo: “María, alégrate llena de gracia”. Todos nosotros estamos también llenos de gracia, de la presencia de Dios, desde antes de nuestra concepción. Esto es el mayor regalo, ¡somos criaturas de Dios!. También le dijo “el Señor está contigo” y ahora en esta pandemia, también está a nuestro lado, con nuestros interrogantes, preocupaciones y miedos. 

Hoy el anuncio del ángel también es para nosotros, diciéndonos lo mismo, aún con nuestros pecados y errores, porque no somos nosotros los que tenemos que hacerlo posible, sino que, dejándonos en manos de Dios, será él quien haga posible lo que quiere de nosotros. Vacíate y déjate llenar del espíritu, que lo hará todo posible. Este es la invitación del final del adviento de este año: poder decir como María ¡Hágase en mí según tu palabra!. 

Con este espíritu somos capaces de una solidaridad tremenda, como la que estamos viviendo estos días con las respuestas a tantas invitaciones a invertir en amor (como nos invitaba Felipe antes de comenzar el Adviento): el Cocido misionero de Embarrados, la comida de San Egidio, la operación kilo y tantos otros pequeños milagros. Para ello, tenemos que ponernos en la oración diciendo: “Señor, cuenta conmigo, con mi pequeñez y sencillez”.  La propuesta de Dios a nuestra disponibilidad siempre es de alegría, plenitud y salvación. 

Jesús nace pobre para hacerse sensible a los más pequeños y quiere que todos vivamos en esa sencillez. Esta será la verdadera y auténtica Navidad. Pase lo que pase en estos días, él nace para cada uno de nosotros y nos acompaña incondicionalmente. 

Queremos darle gracias a Dios porque cuenta con cada uno de nosotros para su proyecto de salvación y felicidad. ¡Gracias Señor!. 

También damos gracias a María con la oración que los niños han preparado: 

MARÍA, hoy queremos darte gracias por haber dicho SÍ y haber criado a JESÚS.
Gracias MADRE por tu ejemplo de sencillez, servicio, escucha y fidelidad.
Gracias MARÍA por tu cariño y apoyo cada día.
Te damos Gracias PADRE por elegir a MARÍA que era una mujer como podemos ser nosotros, que nos muestra que nosotros también podemos decirte SÍ cada día de nuestra VIDA

Como signo en la celebración, los niños han presentado el alba sacerdotal que se usa en los días de María, que representa que ella nos arropa y está presente siempre a nuestro lado. 

Hemos terminado el Adviento de este año con el Gran festival de villancicos de la Nati, virtual este año como no podía ser de otra forma. El cariño, la alegría y la creatividad que han puesto desde los pequeños a los mayores, incluídos Jean Marie y Olivier, nos ayudado a poner el foco en lo esencial: que Dios nace para cada uno y para todos. 


Os dejamos con esta canción a María, queremos pedirle que nos ayude a ser capaces para decir SÍ y así hacer posible el sueño de felicidad que Dios tiene para cada uno de nosotros y para nuestro mundo.

Hágase, de Migueli

Todavía sin comentarios.

Puedes escribir un comentario

NOTA: Los campos marcados con (*) son necesarios para poder escribir un comentario. Por favor, escribe datos reales, para que podamos ponernos en contacto contigo si fuera preciso. Gracias.