Nuestra contraseña …

En el nombre de Padre, del Hijo y de Espíritu Santo. Así es como iniciamos cualquier encuentro en el nombre de Dios y así es como nos reconoceríamos los cristianos en cualquier lugar del mundo. Y esa «contraseña» fue lo que quisimos regalarles a los chavales que hicieron su primera comunión los pasados 20 y 27 de mayo, con un regalo de la Comunidad que reflejaba la esencia de este signo tan cotidiano, y que a veces podemos correr el riesgo de no ser conscientes del todo de lo que hay detrás de él.

Esos días nos acompañaron los evangelios de Pentecostés y la Trinidad. No es sencillo entender la Trinidad con nuestros esquemas mentales, tres personas que son una… es un misterio. En esta imagen preciosa de Fano, los catequistas que hemos hecho el itinerario de 3 de catequesis, hemos encontrado una forma de acercarnos a dicho misterio, no a una explicación intelectual, sino a la experiencia de un Dios que tiene varias formas de relacionarse con nosotros, siendo siempre el mismo: un Dios enamorado de sus hijas e hijos, que nos hace hermanos en su hijo Jesús y que nos deja su Espíritu para quedarse con nosotros todos los días de nuestra vida. El regalo fue esta imagen que nos ha acompañado en momentos importantes de este último año.

Fano, con su imagen, nos deja también esta reflexión para hacer mientras la observamos:

Nos tocamos la cabeza cuando decimos Padre, porque fue el padre el que pensó todas las cosas … que las cebras tuvieran rayas y las jirafas manchas …que el arco iris tuviera 7 colores y las montañas altas terminen con nieve…

El padre se hizo niño y bajó (descendemos los dedos desde la frente a la barriga) al vientre de una mujer, María. Por eso, al decir Hijo nos tocamos la barriga. Y ese Dios Padre que se hace hijo en una barriga envía su Espíritu.

El Espíritu es una fuerza invisible que viene de Dios y nos ayuda a ser mejor y ¿Sabéis que es lo primero que toca? El corazón, (lado izquierdo.) Podemos hablar con Dios estar con Él siempre… y además, el Espíritu también mueve nuestra mano (a la derecha) para dar de comer al hambriento, de beber al sediento, abrazar al inmigrante

Y desde el corro nos proponen esta canción “En el Nombre del Padre” del cantaautor paraguayo Luis Alfredo Díaz en la versión del coro Cantaré:

Terminamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

 

 

1 respuesta a Nuestra contraseña …

  1. Gracias por esta”simple” explicación.
    Creo que Papá Dios es así de sencillo, nada más y nada menos que como un padre y madre en busca de la felicidad de y junto a sus hijos.
    Ojalá que seamos capaces de buscar y propiciar esa felicidad en nosotros y los demás.

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