Retiro de Adviento, 24 de Noviembre de 2018

Queridos lectores:
No, no he desaparecido de las publicaciones.
Ya veis que cuando menos lo pensáis, aparezco de nuevo y héme aquí que voy a compartir con vosotros lo que fue el retiro de adviento que tuvimos este sábado en nuestra parroquia.
¡Al grano!.

Se comenzó a las 10.h con los laudes.
Carmen Álvarez fue la encargada en impartir esta interesante charla de la que paso a hablaros:

La Santidad

Es un tema complicado para los cristianos, al menos para mí.
Cuando hablamos de ella, surge el temor a las dificultades, el sacrificio, se puede dar el activismo y tantos otros temores.

Las preguntas lanzadas por Carmen y sus posteriores respuestas, nos ayudarán a clarificar un poco el tema.

  • ¿Buscamos la santidad?
  • ¿Cómo buscamos la santidad
  • ¿Cuándo ser santos?
  • ¿Dónde ser santos?

Se suele pensar que la santidad conlleva lo que Carmen llamaba algo así como el activismo operativo.
Pues bien: para ser santos, basta buscarlo, querer serlo y pedirlo en oración sincera, y digo sincera porque muchas veces hasta nos da miedo pedir ciertas cosas.
El cristiano ha de buscar la santidad.

¿cómo ser santos?
Se nos decía que viviendo las virtudes pero con la humildad necesaria para que otros simplemente las vean y se beneficien de ellas pues cuando alguien o cuando vemos las virtudes de alguien y se lo hacemos notar, le ayudamos a crecer en santidad.
El apostolado, la actividad, que no el activismo, son herramientas que nos ayudarán en este reto pero, al decir de Carmen, no hay que fundar nada, no hay que destacarse. Solo bastaría crecer en amor y para hacérnoslo comprender mejor, nos ponía el ejemplo de Santa Mónica.
Maltratada y ninguneada, esta mujer supo crecer en amor hasta tal punto que el marido, ya en su lecho de muerte pidió bautizarse.
La santidad es como una semilla de crecimiento lento que hemos de sembrar. Es la perfección en el amor.
Las otras preguntas son algo más fáciles para resumir queridos lectores:
¿cuándo ser santos?
¡ahora, ya!.
¿dónde ser santos?
Simple como las cosas de Dios: en todo acontecimiento de nuestra vida.
No esperar a que las cosas cambien poniendo pretextos infinitos. Si el entorno no cambia para ti, cambia tú para el entorno decía José Silva en un curso que yo hice y que revolucionó definitivamente mi vida interior.
Para finalizar y enriquecer esta publicación, he aquí una lectura recomendada por Carmen:
“gaudete et Exultate” del Papa Francisco sobre la santidad.
Muchas veces, al menos por mi parte, tememos el sufrimiento y la cruz por todo lo que lleva asociado de dolor martirio y muerte y es así, pero dejo aquí una reflexión personal cortita que muchas veces he compartido:
“Cuando levantes la cruz, no pienses en lo que pesa.
Ésto me vino hace mucho, cuando era niño y deseaba ardientemente ayudar a mi madre con el capacho de la compra, lo levantaba y aunque luego tenía dolores en los dedos de la mano, lo llevaba y me gozaba por ello.
Muchas veces intelectualizamos demasiado y si somos de Dios y para Dios, todo debería salirnos de un modo más natural.
Mientras lo conseguimos, disfrutemos del hecho de saber que Él nos quiere como somos y que todo lo que nos pide es porque nos ha dado la capacidad de poderlo hacer, aunque no lo creamos.

Felices fiestas y mayor crecimiento espiritual para el año venidero os deseo. También lo pido para mí.

Carlos Canalejas, para la web parroquial.

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