VIA CRUCIS: El camino de la cruz.

Ser cristiano es un camino.

Estar en camino significa vivir modestamente, despojarse de lo superfluo, conocer qué es lo importante  y llevar sólo lo que es realmente necesario.

Es estar dispuesto a encontrarse situaciones o lugares desconocidos, mirando el corazón de las cosas y las personas y no sólo las apariencias, a verlo todo con ojos nuevos, ojos de niño, ojos de fe y no acomodarse en un mismo lugar.

El camino del cristiano es un camino de cruz. Una cruz que no es un castigo (nos la entregó el mismo Jesucristo), es un camino lleno de duro trabajo, de momentos de alegría y también de incomprensión. Y sobre todo, es un camino lleno de AMOR y de misericordia, de perdón y de confianza, un camino que ya ha recorrido Él y que es para recorrerlo juntos e ir todos de la mano (a veces el peso de la cruz es grande), como una gran familia. Unas veces apoyándote en algún hermano y otras compartiendo el peso de otro, amorosa y desinteresadamente, sabiendo que Jesús no nos salva de la cruz sino que nos salva en la cruz.

Un camino que no termina en la cruz sino en la resurrección.

En este tiempo de Cuaresma, en la Natividad tenemos la oportunidad de rezar con el Vía Crucis todos los viernes a las 19.00h, antes de la Eucaristía diaria. Es una meditación y reflexión con los momentos vividos por Jesús en su camino hacia la cruz, representados a través de 14 imágenes de la Pasión (llamadas “estaciones”), que van desde que es condenado a muerte hasta que muere en la cruz. A las 14 estaciones tradicionales, se puede incorporar una 15ª estación, la de la Resurrección.

2 Respuestas a VIA CRUCIS: El camino de la cruz.

  1. Como asidua lectora de esta pagina web que nos brinda nuestra Parroquia, quiero agradecer este comentario sobre el Via Crucis en Cuaresma, siempre me ha parecido una celebración muy importante dentro del camino cuaresmal y creo interesante el poder vivirlo y meditarlo de una forma especial y no “rutinaria” Gracias una vez más a todos los que desde esta querida comunidad nos lo ofrecen así y hacen posible que vivamos la Cuaresma y el camino hacia la Pascua todos unidos en nuestra fé.

  2. Buena esta publicación sobre el Via Crucis.
    ¡qué difícil es distinguir entre lo importante y lo necesario.
    Para unos, lo que es importante no es necesario aunque así se vea para otros, lo necesario no es tan importante. Además, en este mundo consumista hemos aprendido a crearnos necesidades lo que hace más complicado el discernimiento.
    El Dalai Lama decía: “cuando desees tener algo, piensa si realmente lo necesitas”.
    Vivir modestamente para el que suscribe, no es tirar el dinero sino administrarlo y cuidar los bienes pero no olvidemos también, que el mundo se creó para goce y disfrute. No quiero terminar esta frase sin añadir que si contribuimos a ayudar a vivir a nuestro prójimo y a ser feliz, aunque no podamos ser responsables completos de esto último, habremos conseguido este objetivo: gozar, disfrutar y que el hermano también lo haga.
    En cuanto a la cruz, todos podemos ser el Cireneo para el hermano. Yo he tenido muchos cuyos nombres llevo grabados en el corazón.
    Cierto que la cruz es algo que echa para atrás pero termino recordando este lema de hace años en la parroquia:
    “por la cruz, a la luz”. ¿cuesta interiorizarlo eh?

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